Una de las grandes tendencias gastronómicas de la temporada son los bares de vinos. Entre los imprescindibles de la capital destacan estos wine bars que, además de tener una carta de vinos (en muchos casos naturales), ofrecen propuestas culinarias cuidadas y respaldadas por chefs de renombre, como en Bocanada o Cuenllas Salesas.
La fiebre por el vino natural ha crecido tanto que incluso han empezado a surgir planes como este nuevo show de comedia que te enseña de vinos en Madrid. El único inconveniente de estos sitios con gancho, pequeños y de moda, es que en la mayoría es imprescindible reservar.
Bendito, Vinos y Vinilos

Bendito está en el Mercado de San Fernando y deja clara su esencia en su nombre: vinos y vinilos. En este wine bar quieren quitarle ese lado más esnob (y un poco carca) que se le asociaba a los expertos en vinos, y sacar el lado más disfrutón y relajado, que, por supuesto, se liga a la música, aunque eso sí, en disco. Para su selección cuentan con expertos e influencers del vino como Ilan Saltzman, que hacen el ambiente de Bendito suela componerse de gente joven con interés por la enología.
La Alquimia
La Alquimia nació en 2022 y como le explica Julieta Pasella (cofundadora) a Madrid Secreto empezaron «de manera totalmente imprevista y clandestina (…) con vino, cervezas y algunos quesos que sobraron de mi boda».
La carta de vinos se ha consolidado gracias a la colaboración de Bendito, Vinos y Vinilos, Chapi Wines y otras colaboraciones. Aunque en sus inicios estuvieron en Chamberí, su local de la calle San Lucas sigue cumpliendo todos los requisitos de bar de vinos encantador: sensación de pequeño bistró parisino con toque castizo, vinos naturales de bodegas con poca producción, dog friendly y sirven buen queso y aceitunas.

Bocanada es un bar de vinos en el que solo caben 20 personas, y esta cercanía física crea un ambiente casi de fiesta espontánea, pero este no es su único encanto. Este pequeño local es también un pop-up culinario; su dueña, la sumiller Amanda Leite, se encarga de su la selección de vinos y de invitar a tomar las riendas de esta cocina a cocineros distinguidos cada cierto tiempo. Por sus fogones han pasado desde chefs con estrella Michelin (como el equipo de Gofio) hasta nuevos talentos de la escena nacional.

Vinology es el proyecto de la sumiller Pilar Oltra, que creció entre viñedos en Mendoza (Argentina). Cuando comenzó su andadura, hace ya 12 años, quería profundizar en la cultura del vino, un propósito que materializó en un espacio propio en 2022 en el Barrio de Salamanca. Además de ser un referente como bar de vinos, su local es un centro de divulgación donde se celebran talleres, catas temáticas y sus ya famosas wine sessions con música en directo.

Batch está en el Mercado de Vallehermoso y se aleja del concepto estricto de wine bar. Aquí, además de vinos naturales, elaboran sus propios fermentos, así es tienda y a la vez un pequeño restaurante con menú degustación. El fermentista Nacho García, y el cocinero Daniel Vare decidieron incluir desde que abrieron su puesto del mercado una amplia variedad de vinos naturales, adelantándose a una tendencia que hoy inunda Madrid. Lo cierto es que, además de esos packs de fermentos y vinos (que también venden online), su cocina ha ido ganando una relevancia indiscutible.

Cedrón es un bar de vinos en el que se come en abundancia, perfecto para equilibrar el alcohol. Su carta de comida es breve y con dos influencias claras: mediterránea y argentina. La milanesa es la gran protagonista y la hacen tanto a la manera argentina como a la napolitana; eso sí, si pides la versión italiana es mejor que sea para compartir. La carta de vinos es, como cabe esperar, más larga y centrada en vinos naturales, uno de los grandes reclamos del local.
Masa Vins
Masa Vins se ha consolidado en la calle Trafalgar como el lugar de encuentro para los amantes del vino natural que llenan a diario su pequeño local. Este proyecto, que llegó desde Barcelona, ofrece una carta centrada en vinos de mínima intervención de productores pequeños y platillos de temporada muy bien ejecutados, ideales para alternar entre copa y copa. Todo con un aire informal y muy fotografiable.

Gota nació en Acid Bakehouse, una cafetería con obrador que, cuando echaba el cierre por la noche, se transformaba de manera clandestina en un bar de vinos con DJ. Aquel concepto fue tan popular que acabó saltando a un local propio e independiente en el que para entrar todavía hay que tocar un timbre. Sirven principalmente vinos naturales y platos pequeños y peculiares, como sus ya icónicos fritters de polenta con salsa picante y queso rallado.
Cuenllas Salesas
Cuenllas empezó como un ultramarinos en el año 1939, cerca del paseo de Pintor Rosales, pero ahora es una tienda de delicatessen con barra, en la que comprar y tomar algo especial. En 2021 abrieron un pequeño bar de vinos en una de las calles más agradables para pasear de Salesas, la calle Orellana.
Aquí puedes comprar una botella de vino o tomártelo in situ junto con algo de comer. En su carta nunca faltan platos que ya son marca de la casa, como los callos de bacalao con fabes, las navajas con beurre noisette o su sándwich de atún.
Propaganda distribuye, sirve y vende vinos italianos. Además de dar a conocer la cultura vitícola del país transalpino con 365 vinos en carta y 30 vinos por copa que cambian cada temporada, también ofrece una inmersión en su gastronomía: mortadela trufada de Bolonia, carne ahumada de Trentino, bresaola o la porchetta di Ariccia. Sus tablas de quesos italianos siempre están en carta. Por la noche bajan las luces, suben la música y entran en juego los cócteles de autor.
Corchito
Corchito no es solo un bar de vinos naturales de micro-productores, es un espacio donde pasan cosas casi todos los fines de semana. Desde colaboraciones con cocineros hasta talleres de dibujo y erámica. Si no tienes un plan claro, pero quieres sorprender a alguien, probablemente con este sitio lo consigas.
Berria Wine Bar
Berria es uno de los wine bars destacados por Eric Asimov en un artículo de The New York Times sobre los mejores sitios para tomar vino en Madrid. Y aunque no menciona las famosas croquetas de este establecimiento, dice de Berria que es un restaurante ideal para disfrutar de sus vistas a la Puerta de Alcalá. Además, destaca su impresionante carta, que hoy supera las 3.500 referencias de vino y cuenta con más de 500 etiquetas de espumosos.
La Fisna
La Fisna, que también está en la selección de Eric Asimov, destaca por su espacio acogedor, luminoso y castizo en el barrio de Lavapiés. Aquí se pueden encontrar más de 400 referencias de vinos nacionales e internacionales, con especial atención a los naturales y biodinámicos. Para maridar, entre copa y copa, sirven tapas y raciones de quesos, embutidos, croquetas o ensaladas.
Ganz Wine Bar
El periódico estadounidense también incluye este bar de vinos en su selección, definiéndolo como un lugar cómodo y elegante, con una gran selección de botellas a buenos precios. Su carta incluye una variedad de platos informal pero cuidada y hecha con ingredientes de calidad, como la tosta de anchoas y tomate, el tartar de salmón o el magret de pato.